About Ley DJ
En tiempos como estos, en los que se espera del DJ un plus de espectáculo del que carecía hace unas décadas, reconforta toparse con profesionales que hacen de sus sesiones mucho más que meros fuegos de artificio.











Ley DJ, al contrario que muchos posers, no solo domina como pocas la materia prima que maneja: también sabe olfatear el factor ambiente para adaptarse como un guante al espíritu que preside cada recinto, cada noche, cada ocasión.





En esas extenuantes ceremonias del baile que trama, presididas por un sesgo freestyle que casa por completo con lo alternativo, lo mismo caben los más rabiosos y actuales petardazos de indie dance como los clásicos pop y rock de toda la vida e incluso los guiños a la electrónica ochentera.











Su única regla es la implacable ley del ritmo, la pulsión emocional que hace de su público un rehén incondicional de su buen hacer en la cabina, desde la que siempre hay espacio para la sorpresa, los remixes insospechados y la interacción permanente con la pista. Cadencias euforizantes que despliegan toda su efectividad in crescendo, logrando la no siempre fácil misión de que todo el mundo acabe con los pies bien despegados del suelo.