Alguien dejó dicho que, si uno hace lo que ama, la vida es una fiesta. Tan cierto como que, entre las muchas maneras que hay de celebrarla, Macaco ha escogido la que mejor demuestra lo mucho que ama lo que hace: El Vecindario, un nuevo álbum que, dinamitando el concepto de “grandes éxitos”, asombra por la dimensión y la diversidad de su convocatoria. Reunidos en torno a lo más granado de su repertorio, una veintena de artistas procedentes de Estados Unidos (Michael Franti & Spearhead, Brett Dennen), Brasil (Seu Jorge, Marcelo D2, BNegão, Nação Zumbi), México (Natalia Lafourcade, Ximena Sariñana), Colombia (Aterciopelados), Argentina (Fidel Nadal), Uruguay (Jorge Drexler), Senegal (Youssou N’Dour), Malí (Oumou Sangaré) y, por supuesto, España, centellean a dúo con Dani Macaco en la prueba fehaciente de que la música sigue siendo un lenguaje universal.

Con Estopa, Fito Cabrales, Bebe, La Mari (Chambao), Manolo García, La Shica, Rosario Flores y Muchachito Bombo Infierno conformando un elenco nacional de ensueño, El Vecindario incluye dieciocho canciones clave en la trayectoria de Macaco, una versión del clásico de Toots & The Maytals, Monkey Man que ya epilogaba los conciertos de su último tour y dos temas inéditos: One Step, leitmotiv de la campaña benéfica Shoes For Africa, y La fragua del tiempo, compuesto para ilustrar el documental Nuestro Polo Sur sobre la primera expedición española de discapacitados en alcanzar la Antártida.

Y así, con la creatividad por delante, revisita una carrera en continúa progresión que, superando la frontera del Disco de Oro (físico) y el Doble Platino (digital) con Puerto Presente (Mundo Zurdo-EMI, 2009), le hizo acreedor de un impresionante rol de reconocimientos que incluye el Premio Ondas al Mejor Álbum, un Premio Principales al Mejor Video-Clip (Moving) y tres nominaciones adicionales, un Premio Rolling Stone, sendas nominaciones al Grammy Latino (Mejor Canción Alternativa) y a los MTV Europe Music Awards y, finalmente, el Premio A La Mejor Canción (Moving), concedido por los lectores de EP3-El País.

Pero que los árboles del éxito no nos impidan ver el bosque de la verdad: mucho antes de que Javier Bardem, Juanes o Juan Luis Guerra, entre muchos otros, decidieran participar desinteresadamente en el clip de Moving, una introducción a la filosofía de los pequeños movimientos que, abrazada por los grandes medios, se mantuvo durante la práctica totalidad de 2009 en lo más alto de la listas de radio y televisión, Macaco ya operaba en un territorio propio, capital de la fusión sin confusión, patrimonio de la humanidad con la comunicación como única bandera y puerto franco donde lo mismo recalan odas a la naturaleza que romances marineros.

No en vano, Ingravitto (Mundo Zurdo-EMI, 06) ya quedó consagrado a la esencia misma de la música popular: la canción, esa última revolución de la que tanto hablaba John Lennon, el principio de síntesis y la finalidad absoluta para un autor siempre implicado en la universalidad de lo local. Más allá de las ochenta mil copias vendidas en España, de su aparición en el multitudinario Concierto Por la Paz de San Sebastián junto a Bob Dylan y el fallecido Mikel Laboa y de la enorme repercusión de un clip, el de Mama Tierra, en el que ilustres compañeros de profesión (Bunbury, Bebe, Julieta Venegas, Muchachito, La Excepción), actores de primera línea (Fernando Tejero, Lola Dueñas, Luis Tosar) y comunicadores de referencia (Jon Sistiaga, Eva Hache, Concha García Campoy) amplificaban su demanda de atención sobre el daño que continuamente infringimos a nuestro planeta, el disco significó un definitivo punto de inflexión. Para su proyección internacional con actuaciones en los principales festivales continentales y presentaciones en directo en Italia, Suiza, Portugal, Francia y Estados Unidos; y sobre todo, para su imparable madurez autoral.

Ciertamente, Ingravitto fue la justa recompensa a un proceso de investigación que, de alguna manera, culminó Entre Raíces y Antenas (Mundo Zurdo-EMI, 04), un ambicioso trabajo conceptual al que la historia ya ha hecho justicia. Explorando las relaciones entre tradición y vanguardia, Macaco armó un doble CD que entendía el descubrimiento del tesoro más preciado –el groove, el camine, el soniquete, la cozinha- como un camino de ida y vuelta. Primero, de De la raíz a la antena, explorando en compañía de su banda las fuentes de un sonido crudo, fibroso y contundente. Y luego, De la antena a la raíz, trabajando en la soledad del estudio la vertiente orgánica de la música electrónica. Un verdadero tour de force que selló el pasaporte para una gira que incluyó México, Brasil, Australia, Taiwán y Japón, que sumó a La Banda Iónica, Zuco 103, Los Patriarcas de la Rumba o Arianna Pueyo a su, ya en aquél entonces, largo currículo de colaboraciones.

No en vano, Macaco siempre ha sido un artista de artistas. Huelga recordar que David Byrne remezcló Delaveraveraboom y le invitó a producir a Los de Abajo y King Changó tras escuchar El Mono en el Ojo del Tigre (Edel, 99). Que el italiano Roy Paci (Mau Mau), los senegaleses Touré Kunda y el brasileño Lenine dejaron su impronta en Rumbo Submarino (Edel,01). Y que, además de la fundación de Ojos de Brujo, en su hoja de servicios figura la innovadora banda sonora de Cruzando el Límite (Xavi Giménez, 2010) y participaciones en las de No me pidas que te bese (08), de Albert Espinosa, Amnesia (02), de Gabriele Salvatore (Óscar a la Mejor Película Extranjera por Mediterráneo), Darkness (02), de Jaume Balagueró (Mélies de Oro en el Festival de Sitges por Los Sin Nombre) o A más (02), de Xavi Rivera (donde interpreta un pequeño papel junto a Najwa Nimri).

Y es que, como dice uno de sus clásicos recientes (Tengo), Macaco ha llegado hasta aquí a base de amor y fe. El amor y la fe que le demostró el pueblo saharaui con motivo de su actuación el la clausura del Festival Internacional de Cine del Sahara (FiSahara’09), cumbe emocional de una gira que, a lo largo de los dos últimos años, ha recorrido España y Portugal: un largo centenar de conciertos que no le han impedido articular lo que, dentro de muy poco, será su debut literario, congregar a ese dream team que hace de El Vecindario algo (mucho) más que un disco y preparar su inminente vista al continente americano que, a partir del próximo mes de abril, comenzará por México y Argentina.

Conciertos de Macaco

No hay conciertos de Macaco

a Macaco para estar al día.

Eventos patrocinados

¿Por qué seguir a un artista?

Siguiendo a los artistas estoy al día de cualquier evento que tenga lugar. Pudiendo ser informado si el evento es en mi ciudad.